El Salar de Uyuni, una escapada mágica

Publicado en 26/06/2019 por Alejandro Jose

El Salar de Uyuni

Hablemos del Salar de Uyuni. Imagina un desierto del tamaño del Líbano. Visualiza ese desierto cubierto de sal y charcos de agua en lugar de arena. Piensa que ese desierto está en el altiplano boliviano. Supón que tienes una casa en mitad de ese paisaje.

Kachi Lodge

Un hotel de lujo en medio del desierto

Pues esa visión es posible gracias al ingenio de los arquitectos detrás del Kachi Lodge, un conjunto de 6 domos emplazados en pleno Salar de Uyuni. Dichos domos, junto a una cúpula enorme donde se sirven platos típicos de la región, sirven para recibir turistas de todo el mundo.

A diferencia de otras construcciones interesantes de uso privado, el Kachi Lodge es un alojamiento a disposición del gran público. Este hotel de lujo que a simple vista parece un conjunto de módulos de alguna estación espacial, cuenta con todas las comodidades para deleitar a los clientes más selectos.

Un paisaje virgen y alejado, el Salar de Uyuni está libre de cualquier tipo de contaminación lumínica o sonora. Por tanto, ofrece la increíble experiencia de poder observar por las noches el tranquilo y apacible mar de estrellas.hg

Kachi Lodge por dentro

No al alcance de cualquiera

Según la , el precio del alojamiento no está al alcance de todos los bolsillos. La tarifa por dos noches es de 1980USD por persona, costando unos 900USD la noche extra.

Cada domo cuenta con paredes de tela y es bastante espacioso, contando con un baño privado e incluso una pequeña chimenea con leña. Lo más importante de esta estancia son, obviamente, las vistas, por lo cual las paredes de tela son transparentes en alguno de los lados de la estructura. Esto permite ver el horizonte del Salar de Uyuni en todo su esplendor, pero bajo el resguardo de una cómoda cúpula.

Domo grande del Kachi Lodge

Por si esto fuera poco, la cúpula principal cuenta con un mirador desde el cual se puede apreciar el Salar de Uyuni en todos sus ejes.

Paseo en el Salar de Uyuni

Una estadía rentable

Por supuesto, el precio de la estadía no incluye solo el alojamiento. Caminatas, paseos en bicicleta, excursiones a una pequeña isla cubierta de cactus, visitas a tumbas de momias precolombinas. Todo ese abanico de actividades nos ofrece el Kachi Lodge.

El Salar de Uyuni no solo es una de las más increíbles maravillas de la naturaleza, sino también uno de los principales depósitos de litio conocidos en la actualidad. Además, es una de las principales atracciones turísticas de Bolivia. Es anualmente visitado por una media de 60.000 personas, tanto nacionales como extranjeras.

Salar de Uyuni Suite

Sus estancias cómodas transmiten también una sensación de claridad y armonía. Paredes de tela blanca, suelos y muebles de la mejor madera pulida, todo dentro de una gama entre el beige y el marrón, propia del entorno del Salar de Uyuni.

Monticulos del Salar de Uyuni

Curiosamente, las estructuras de domo del Kachi Lodge se asemejan bastante a los montículos generados por los lugareños como método para la extracción de la sal.

Isla Incahuasi

El Salar de Uyuni es un entorno digno de visitar

Aparte de la sal y el paisaje, el Salar de Uyuni posee un enorme atractivo para la observación de fauna exótica, concretamente los flamencos. El flamenco austral, la parina grande y la parina chica son las tres especies que podemos ver y tocar en este entorno. No obstante, también podemos observar una vasta variedad de pequeños zorros, colibríes y vicuñas.

Flamencos en el Salar de Uyuni

Otra cosa asombrosa de este sitio es la Isla Incahuasi, en mitad de aquel inmenso mar de sal, escarpada y poblada por cactus gigantes. Pero no se trata de la única isla, ya que un poco más al sur encontramos la llamada Isla del Pescado. Presenta las mismas características que la Isla Incahuasi, pero recibe su nombre de los indígenas de la zona, a causa de su forma en elipse, similar a un pez cuando el desierto se inunda.

Hotel de Sal en Salar de Uyuni

Hablamos de un sitio ideal para organizar escapadas y desconectar de la rutina del resto del mundo. Además, no solo podemos encontrar el Kachi Lodge, sino también otras opciones de alojamiento casi igual de interesantes. Por ejemplo, tenemos nada menos que un hotel construido íntegramente con bloques de sal.